Parientes de los lobos comunes, se dice que esta especie de cánido es tan antigua como el continente. Viajan en pequeños grupos familiares, y su tamaño y peso hace palidecer a sus primos modernos en comparación, pues se dice que pueden llegar a ser tan altos y pesar el doble que un hombre adulto. Sin embargo la desaparición de sus antiguas presas, la competición por el territorio con otras especies y la actividad humana han empujado a estos animales a ocupar nichos cada vez más reducidos, limitándose a las estepas del norte de las Esben y la provincia de Cygnisen en Poromiel.Debilidades: al igual que los lobos comunes suelen evitar el contacto con los humanos. El fuego es un buen aliado en caso de conflicto.

El impresionante tamaño de este anfibio lo es casi tanto como su capacidad para pasar desapercibido a los estudiosos del mundo natural. Suele habitar en pantanos y cuevas húmedas, alimentándose de una amplia variedad de seres vivos, entre los cuales se incluyen humanos lo bastante incautos para ignorar las evidentes señales de la entrada de sus guaridas.Debilidades: a pesar de poseer pulmones, su respiración es principalmente cutánea. La desecación severa de su piel puede resultar fatal en cuestión de horas.

Por si no fuera suficientemente intimidante el tamaño de estos arácnidos, se dice que una gota del veneno que emplean para cazar es suficiente para acabar con la vida de una aldea entera. Aquellos lo bastante audaces para adentrarse en las partes más oscuras de los bosques y las cuevas de Navarre, deberán prepararse en consecuencia; nunca se sabe si puede haber una arachas acechando en la siguiente esquina.Debilidades: sensibles a heridas en la parte baja del abdomen y en las patas. Visión adaptada a la oscuridad.

Estos animales son la extrema excepción al máximo tamaño teórico que un insecto debería poder alcanzar. Armados con una coraza quitinosa, fuertes pinzas y glándulas en sus bocas que segregan ácido, no solo intimidan por su tamaño y fiereza, sino también por los números en los que se mueven. Por su comportamiento, se deduce que poseen una “reina” encargada de procrear, mas no se han registrado avistamientos a día de hoy. Y no es de extrañar, dada la violenta naturaleza de estas criaturas.Debilidades: el ácido que segregan es inflamable, por lo que una buena llamarada podría dar tiempo suficiente para buscar una posición más ventajosa o huir de la escena.

Mezcla de lagarto, felino y ave, es una criatura fascinante donde las haya. Su fama proviene de una habilidad única, pero en muchas ocasiones malinterpretada: desprenden una serie de feromonas neurotóxicas en sus territorios de caza que son capaces paralizar a sus presas ante el aumento de la presión sanguínea en sus cuerpos, cosa que normalmente consiguen gracias a sus emboscadas y su terrible aspecto; no convierten a la gente en piedra, pero casi. De ser lo bastante hábil para no caer en dicha trampa, cualquiera que se enfrente a uno deberá prepararse para una pelea larga y tortuosa, incluso para un experimentado jinete.Debilidades: dependencia excesiva en sus feromonas para cazar. Neutralizar su capacidad de vuelo es clave para derrotarlos.

Quizá uno de los monstruos más famosos de nuestros tiempos, mas no por ello los menos peligrosos. Su origen ha sido puesto en duda en las últimas décadas, con algunas corrientes afirmando que su naturaleza violenta hacia el ser humano —especialmente hacia el género masculino— nace de los agravios que este cometió hacia su especie en su primer contacto, cuando los humanos pisaron por vez primera el continente; esto explicaría, por otra parte, su inexistente presencia en kilómetros a la redonda de cualquier asentamiento las costas navarras, prefiriendo mantener sus colonias en acantilados y cuevas alejadas.Sea como fuere, dicho comportamiento no debe ser confundido con debilidad, pues poseen técnicas muy depuradas para atraer a los marineros más experimentados a una tumba subacuática, ya sea con su voz o su engañoso aspecto.Debilidades: sus alas les permiten maniobrar fuera del agua, pero no son especialmente rápidas. Se desaconseja un ataque directo contra un banco de sirenas.

De todas las criaturas que podría reclamar el título como las más viles y nauseabundas, las arpías se lo llevan con un amplio margen. El pútrido olor que desprenden, mezcla de heces y carroña; su grotesco aspecto y un chirrido que podría helarle la sangre a un dragón forman una combinación difícil de asumir para cualquiera. Y por si ello fuera poco, siempre cazan en bandada, utilizando sus picos y afiladas garras para comerse a sus víctimas mientras todavía respiran.Debilidades: su fuerza reside en el número, pero su intelecto es bastante pobre. Siempre que mantenga la calma, un jinete debería ser capaz de repeler un ataque el tiempo suficiente para ponerse a salvo lo antes posible.

La cadena montañosa que cubre el norte de la provincia de Luceras es hogar de muchas leyendas, entre las cuales la de los “hombres-oso” es la más llamativa. Según ellas, hace miles de años, los pueblos que habitaban la zona hallaron la forma de transformar a sus guerreros en máquinas de matar imparables gracias a un ritual que involucraba potentes mezclas de sangre humana, animal y alucinógenos, y peleas a muerte con osos salvajes. El resultado era el nacimiento de personas capaces de transformarse en dichos animales, alimentados por la llamada “rabia de sangre”, que los hacía perder su humanidad y abalanzarse con fiereza contra amigos y enemigos por igual en los campos de batalla.Debilidades: es posible revertir dicha transformación si se logra inmovilizar al berserker, pues la “rabia de sangre” se diluye con el tiempo y el esfuerzo.